La vida es un instante

Lo citado aqui está sacado de el manga de Saint Seiya, lo demás es comentario mio.

-Shaka… Shaka… ¿Por qué estas tan triste? Apenas tienes seis años y todos los dias te sientas durante un largo rato… ¿qué es lo que te preocupa?
-Acabo de ver que hoy también habrá muchos cadáveres flotando en el río Ganges. Mucha gente venida de la india se juntaba en sus orillas para tomar un baño. Esa imagen me hizo ver cómo es desear la muerte más que la vida. Me preguntaba por qué hay tanta miseria en el país donde yo nací… ¿Acaso la gente ha venido a esta tierra sólo para sentir sufrimiento y tristeza…?
-¿Es eso lo que te entristece, Shaka?
-Pues si… ¿quién desea tener una vida donde sólo hay sufrimiento?
-Shaka… jamás habrán vidas llenas sólo de sufrimiento… si hay sufrimiento significa que también hay alegria y viceversa… siempre nacen flores hermosas… pero algún día se marchitarán… y eso sucede con todos los seres vivos de este mundo. A este ciclo se le llama mutabilidad, y la vida humana también lo tiene…
-Pero si al final nos espera una muerte inminente, ¿no quiere decir que después de todo la tristeza se impone? Aunque luchemos en esta vida por apgar el dolor, aunque tratemos de conseguir amor y alegría, al final todo se desvanece bajo la muerte… a pesar de eso los humanos seguimos viniendo al mundo… ¿y sólo para enfrentarnos a algo tan terrible como la muerte? Sólo para enfrentar a algo que no podemos evitar.. y que es eterno…
-Ya lo olvidaste, Shaka… eso… eso…

Me pregunto… ¿de verdad venimos a la tierra solo para vivir en medio del sufrimiento? Muchos nos pasamos la vida quejándonos de todo, pero no hacemos nada por tratar de vivir mejor… podemos hecharle la culpa a alguien mas: Dios, amigos, familia, étc.. pero… lo único que estamos haciendo es buscar la sálida mas fácil, evadiendo nuestras responsabilidades… como humanidad, hemos aprendido a ver solo lo malo que sucede cada día, evitando ver que no todo es así… vivimos en un mundo hermoso… ¿alguna vez has salido en un día lluvioso, solo para sentir las gotas de lluvia correr por tu cara? Es una sensación unica… no estarse quejando de que nos estamos mojando, de que nos enfermaremos… sólo disfrutando la lluvia… es una libertad inmensa…
Pero, ¿por qué buscamos solo ver lo malo de la vida? ¿acaso nos gusta el sufrimiento? Yo creo que a nadie le gusta sufrir… ¿Han deseado morir? Yo si.. y estoy seguro que hay muchas otras personas que así lo han deseado… pero, ¿por qué? Creemos que así no tendremos que volver a sufrir, no volveremos a preocuparnos… aunque en realidad no sea asi… al menos eso es lo que creo…

-Shaka… Shaka… No debes olvidarlo… la muerte nunca será el final.. aquellos que en este mundo llamaron “santos”, son quienes aprendieron a superar la muerte… si llegas a comprender eso, Shaka… viviras como el hombre mas cercano a Dios…

La muerte no es el final… ¿es eso cierto? Veamos… hace tiempo deje de preocuparme por morir… cuando muera, es porque ya había cumplido en este mundo lo que debía hacer… y desde que deje de preocuparme por morir, he visto que la vida no es tan mala.. cuando algo malo sucede, pienso que llegará el momento en que se arregle… pero claro, no debo olvidar que algunas cosas dependen de mi… no puedo sentarme y esperar que todo lo que deseo se cumpla como por arte de magia… si deseo algo, debo luchar por ello.. hacer mi mayor esfuerzo por conseguirlo… pero, ¿y si caigo en medio de esa lucha? ¡Pues no importa! Siempre podré levantarme y seguir adelante.. y con mas fuerza aún…

Las flores se abren y se marchitan, las estrellas brillan y se extinguen. A este planeta, a este sol, a esta galaxia… e incluso al inmenso universo les llega su hora de muerte. Lo mismo con la vida humana, sólo que comparada con el universo, la vida humana dura un instante… en ese pequeño momento, la gente nace, ama y odia con pasión, ríe y llora, lucha y se lastima, se alegra y se entristece… y al final es envuelta en ese sueño eterno llamado muerte. Shaka de Virgo

Si.. la vida es solo un instante en el universo, un instante que debemos disfrutar, pase lo que pase… trataré de ya no quejarme tanto, de no quedarme callado cuando debo hablar, y de no hablar cuando debo quedarme callado… trataré de dar un mejor esfuerzo para lograr lo que deseo… de disfrutar cada instante de mi vida… de vivir..

Descubriendo el verdadero miedo

Un sultán decidió hacer un viaje en barco con algunos de sus mejores cortesanos. Se embarcaron en el puerto de Dubai y zarparon en dirección al mar abierto.

Entretanto, en cuanto el navío se alejó de tierra, uno de los súbditos – que jamás había visto el mar, y había pasado la mayor parte de su vida en las montañas – comenzó a tener un ataque de pánico: sentado en la bodega de la nave lloraba, gritaba y se negaba a comer o a dormir. Todos procuraban calmarlo, diciendole que el viaje no era tan peligroso, pero aunque las palabras llegasen a sus oídos no llegaban a su corazón. El sultán no sabía qué hacer, y el hermoso viaje por aguas tranquilas y cielo azul se transformó en un tormento para los pasajeros y la tripulación.

Pasaron dos días sin que nadie pudiese dormir con los gritos del hombre. El sultán ya estaba a punto de mandar volver al puerto cuando uno de sus ministros, conocido por su sabiduría, se le aproximó:

– Si Su Alteza me da permiso, yo conseguiré calmarlo.

Sin dudar un instante, el sultán le respondió que no solo se permitía, sino que sería recompensado si consiguiera solucionar el problema.

El sabio entonces pidió que tirasen al hombre al mar. En el momento, contentos de que esa pesadilla fuera a terminar, un grupo de tripulantes agarró al hombre que se debatía en la bodega y lo tiraron al agua.

El cortesano comenzó a debatirse, se hundió, tragó agua salada, volvió a la superficie, gritó más fuerte aún, se volvió a hundir y de nuevo consiguió reflotar. En ese momento, el ministro pidió que lo alzasen nuevamente hasta la cubierta del barco.

A partir de aquel episodio, nadie volvió a escuchar jamás cualquier queja del hombre, que pasó el resto del viaje en silencio, llegando incluso a comentar con uno de los pasajeros que nunca había visto nada tan bello como el cielo y el mar unidos en el horizonte. El viaje – que antes era un tormento para todos los que se encontraban en el barco – se transformó en una experiencia de armonía y tranquilidad.

Poco antes de regresar al puerto, el Sultán fue a buscar al ministro:

-¿Cómo podías adivinar que arrojando a aquel pobre hombre al mar se calmaría?

– Por causa de mi matrimonio – respondió el ministro. Yo vivía aterrorizado con la idea de perder a mi mujer, y mis celos eran tan grandes que no paraba de llorar y gritar como este hombre. Un día ella no aguantó más y me abandonó, y yo pude sentir lo terrible que sería la vida sin ella. Solo regresó después de que le prometí que jamás volvería a atormentarla con mis miedos.

De la misma manera, este hombre jamás había probado el agua salada y jamás se había dado cuenta de la agonía de un hombre a punto de ahogarse. Después que conoció eso, entendió perfectamente lo maravilloso que es sentir las tablas del barco bajo sus pies.

Sabia actitud – comentó el sultán
– Está escrito en un libro sagrado de los cristianos, la Biblia: “todo aquello que yo más temía, terminó sucediendo”. Ciertas personas solo consiguen valorar lo que tienen cuando experimentan la sensación de su pérdida.

Visto en Warrior of the Light